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1 de marzo de 2021

Entrevista a Teatro Mutis, autores de "Las aventuras de la intrépida Valentina", el 6 de marzo en Valdebernardo

 


 

Teatro Mutis es una Compañía con larga trayectoria, con participación muy activa en festivales tan conocidos y tan importantes como Titirimundi, FETEN de Gijón, Teatralia … Los tendremos en el Centro Cultural Valdebernardo el próximo sábado 6 de marzo con su espectáculo "Las aventuras de la intrépida Valentina".  Queremos conocer un poco más de ellos y de sus obras con esta breve entrevista a Carlos Hernández, representante de la misma. 


Hola Carlos. Quería empezar por una pregunta que es obligada. ¿Habéis notado en estos más de veinticinco años de carrera una evolución en los públicos o, por el contrario, las reacciones de los asistentes a vuestros espectáculos han sido más o menos las mismas?

- Si, hemos asistido a una considerable evolución, pero también a involución en cierto modo, sin llegar a ser pesimistas; hace unos treinta años no había un público formado, educado, se estaban abriendo los teatros públicos, todo era una experiencia innovadora, pues ni el público sabía que iba a ver, ni nosotros conocíamos  a quién nos íbamos a enfrentar al otro lado de la escena. Poco a poco se fue normalizando todo, y hubo unos años de absoluto entusiasmo -con dos funciones diarias que se llenaban-, … En fin, años muy buenos, entre finales de los 90 e inicios de los 2000, con todo consolidado. Luego llegó la crisis, por un lado económica, pero sobre todo en nuestro caso derivada de la evolución de modos de comunicación: los móviles y las redes sociales. Chavales muy jóvenes, a partir de nueve o diez años, comienzan a tener otras expectativas y dejaron de venir al teatro, lo digo claramente: no es pesimismo, es una realidad. Nuestros espectáculos han sido siempre (y siguen siendo así) muy divertidos y dinámicos; cuesta mucho atraer a este grupo de edad, que luego se lo pasa muy bien viéndolos y participando, pero realmente están en otro mundo, en otro tipo de comunicación, prima el mensaje visual. Se ha complicado mucho la asistencia de éstos, y ahora con el coronavirus ni te cuento, esta segunda crisis es tremenda. No sé qué va a pasar después, si va a cambiar de alguna manera e igual viene con más fuerza, como ha ocurrido en otros momentos, o se cae aún más porque el mundo de las redes sociales se ha hecho más fuerte con el confinamiento.

 

Es cierto que, desde el punto de vista del programador, comprobamos que el público que suele acudir a espectáculos de marionetas, títeres, guiñol, … es cada vez más pequeño; la asistencia de esta “infancia mayor”, por definir de algún modo a estos chicos y chicas algo más mayores, casi preadolescentes, es menor.  También tendremos que entonar el mea culpa desde este lado de la Administración.

 

- Yo no he querido meterme en cuestiones de culpabilidad; realmente es un fenómeno que está sucediendo con independencia de lo que programes; hay que seguirlo, observarlo, si queremos trabajar y que sigan viniendo a los teatros y a los centros culturales. Podríamos modificar nuestra actividad, haciendo cosas para colgarlas en las redes sociales, convirtiéndonos en “youtubers”, … Pero lo cierto es que al menos en nuestro caso no queremos cambiar; ésa es otra realidad, otro mundo. Creo que el planteamiento tradicional tiene unas caracteristicas irrenunciables, hay que estar expectantes a ver qué sucede, cómo evolucionan los públicos, pero en cualquier caso soy optimista.

 

- Cuando apareció el cine, muchos decían que el teatro iba a desaparecer, y ya ves, en los años ochenta y noventa tuvimos un fuerte resurgir tanto del teatro público como del privado. Ahora mismo lo que tenemos que hacer es seguir intentando hacer las cosas lo mejor posible, pero la incertidumbre está ahí presente, no sabemos qué va a pasar; no es cuestión de entonar un mea culpa desde cualquiera de los sectores que trabajamos en esto. Creo que se trata de adaptarse, presentar propuestas atractivas, tanto para el creador como para los públicos, sean niños, jóvenes o adultos. Todos compartimos intereses. Pero las formas de compartir han evolucionado mucho, y por ejemplo la importancia que para nosotros tiene el directo, que es sustancial, no estoy seguro de que, para jóvenes y niños, que están muy acostumbrados a visualizar el mundo a través de una pequeña pantalla, lo sea tanto. 

Parece obligado preguntaros por la pandemia, de qué manera os ha afectado: En las artes escénicas, es tremenda pues limita aforos, marca distancias, impide la relación directa …  ¿Cómo lo afrontáis en vuestro caso?

 

- Nos ha afectado mucho. Nuestros espectáculos son muy participativos, y con alguno de ellos hemos tenido que anular gira por ser imposible su ejecución, y en otros muchos casos hemos tenido que readaptarlos a las circunstancias. La participación se limita a la verbal, con la distancia por medio. También es muy evidente el carácter negativo de la situación por el número de asistentes y la distancia entre ellos. Perdemos el efecto amplificador que tiene el grupo de personas, el conjunto. Si de repente en el espectáculo hay algo que es gracioso o emocionante, si están juntos los asistentes les ves temblar, cómo se mueven, cómo se ríen, crece la risa. Ahora, con una risa suelta casi te emociona; pero la gente vuelve la cabeza, es extraño, son sensaciones extrañas, esperamos que sea breve y pasajera.

 

 

Teatro Mutis | Las aventuras de la intrépida Valentina

 

 

Todas vuestras obras representadas contienen una simpar mezcolanza de actores, muñecos grandes y títeres de menor tamaño. Todo ello con una atención que borda el preciosismo, cuidando mucho la estética. Entiendo que dais muchísima importancia a estos aspectos en la puesta en escena, ¿no?

 

- Pues es cierto. Tanto a chicos como a adultos les gusta este cuidado del detalle. Usamos mucho la imagen; tomamos como modelo los libros ilustrados, que han evolucionado mucho en los últimos años. Los cuentos infantiles con ilustraciones tienen mucho valor añadido al texto, están sumamente cuidados. El mundo de los ilustradores es ahora increíble, por calidad y variedad, y lo que intentamos es que, al igual que uno abre el libro y mete la cabeza ahí, abramos el telón -aunque casi nunca lo hacemos porque ya está abierto- y los asistentes se sumerjan a la vez en la estética y en la historia, como si lo hicieran en una aventura ilustrada. Este es nuestro objetivo, y funciona muy bien. Como comentaba antes, nos cuesta porque han cambiado las costumbres por las nuevas tecnologías y todo lo comentado previamente, el lenguaje puede ser en principio algo distante o extraño, pero también es cierto que cuento acuden, entran en la historia y les encanta, lo pasan muy bien.

 

Lo cierto es que algo tiene que tener el mundo de los títeres para gustar generación tras generación. Algo tienen que atrapan, que atraen...

 

- En la pantalla estás viendo un golpe de electrón en un cristal, esas imágenes toman vida. Lo que estás viendo en un teatro está muy preparado, muy ensayado; los títeres son meros objetos inertes, pero cuando los ves en una actuación están vivos. Es un proceso mágico que te embauca y te lleva...  Ha sido siempre así; lo puedes ver en cualquier momento en la cara de niños y adultos:  si coges una simple caja de cartón, según como la muevas y hables con ella,  gana vida y de repente generas una historia que sorprende, se les abren los ojos y se quedan atónitos, Eso ha funcionado siempre en todos los medios; en el cine igualmente tras un guion bien preparado  aparecen aventuras y paisajes increíbles, que te dejan perplejo.

 

Cuando yo era muy joven veía embobado a La Bruja Avería en la tele, en “La bola de cristal”. Eran títeres para otros públicos, en este caso juvenil. Está claro que es un medio empleable o dirigible a todas las edades.

 

- Por supuesto, en sus comienzos los espectáculos estaban pensados para adultos; cuando surgió el guiñol en Franci, contenía critica social fuerte, aunque también se crearon espectáculos y bromas para niños... Este mundo de ilusión lo viven con más intensidad los pequeños, no hay que dudarlo, pero funciona tanto con pequeños como con mayores esa transformación, esa vivificación del objeto con la manipulación, con esa transformación mágica. En concreto, en el caso que comentas, había una cuestión de forma y contenido que hacía partícipes a los jóvenes, que les sintiera integrados con los personajes de “La bola de cristal”, pues decían cosas que títeres clásicos no decían, aunque lo cierto es que los esquemas sí que eran de narrativa clásica. Al final el producto funcionaba fenomenal.

 
Las Aventuras de la Intrépida Valentina, Infantil en Aranda / 06 Marzo 2020

Cuéntanos un poco del espectáculo que presentáis aquí en Vicálvaro el próximo 6 de marzo. “Las aventuras de la intrépida Valentina”. Coincide con la fecha del 8 de marzo. ¿Podemos decir que esta obra contiene un mensaje relativo a la igualdad de género?

 

- La palabra “mensaje” es dura, en el sentido de que parece que yo sé algo que los demás desconocen; este no es el objetivo. Yo analizo las cosas, las expongo y después que cada cual extraiga sus conclusiones¨; hay reflexión, pero no exactamente un mensaje. A veces la gente quiere un mensaje explícito. Pero en esta obra no lo hay; cuenta la historia de una joven cuya abuela es denunciada en una ciudad de cuento, con normas muy machistas, por haber entrado en “La casa de la sabiduría”, donde no podía acceder por ser mujer, y la van a a castigar sobremanera por no cumplir las normas. En ese contexto, la nieta decide ayudarla a escapar, arriesgándose ...  Pasan muchas cosas y tiene que irse a un lugar recóndito, “El valle tenebroso” para poder ayudarla. Son muchas aventuras que reflejan unas costumbres que no son muy distintas de las que había aquí hace unos años, y que aún siguen vigentes en otros muchos sitios, ciertas cosas están prohibidas para la mitad de la población, las mujeres. En un país donde esto está superado, en el que la educación es para todos y todas, podrán pensar los chavales: ¿de qué me están hablando?, pero lo cierto es que éstos no son ciegos y notan que en otros lugares sí pasan estas cosas, sacan conclusiones. También nos podemos meter con los porqués, lo que refleja el espectáculo es que hay una igualdad total de condiciones y dificultades para varones y mujeres; ambos son iguales antes las dificultades que surjan. Hacemos una aventura basada en circunstancias reales o posibles, y muy cercanas.

 

Pues nada más, sólo desearos mucha suerte y que todos nuestros vecinos, grandes y pequeños, puedan disfrutar con esta actuación que inicia el mes de marzo.  Nos vemos en Valdebernardo el próximo sábado.

 Puedes conocer más de Teatro Mutis y de esta obra en su web